RELACIONES ENTRE LA PRODUCCIÓN AGRÍCOLA-GANADERA Y LOS SERVICIOS ECOSISTÉMICOS ASOCIADOS AL CARBONO ORGÁNICO DEL SUELO

Villarino, Sebastián H.1,2,*; Studdert, Guillermo A.2; Laterra, Pedro1,3

1Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).2 Unidad Integrada Balcarce, Facultad de Ciencias Agrarias (UNMdP) – Estación Experimental Agropecuaria Balcarce (INTA). 3 Fundación Bariloche. * sebavillarino@gmail.com

 

Las sociedades demandan alimentos y fibras, y su producción requiere inexorablemente de la transformación de los ecosistemas naturales en agro-ecosistemas. En esta transformación se gana y se pierde. Se gana producción agrícola-ganadera y se pierden servicios ecosistémicos (SE). Esto último significa que los ecosistemas tienen menor capacidad de regular procesos importantes para el bienestar social, como la regulación hídrica y climática, el ciclado de nutrientes, la resistencia a la erosión del suelo. El carbono orgánico del suelo (COS) tiene un rol fundamental sobre la provisión de SE y, por lo tanto, en este trabajo se lo utilizó para estimar la provisión de los SE mencionados. La cantidad producida en un agro-ecosistema y la pérdida asociada de SE no serán iguales en todos los ambientes. Por lo tanto, el objetivo de este estudio fue evaluar el efecto que tuvo la expansión agrícola en ambientes contrastantes de la Argentina, como lo son las subregiones de la Región Pampeana y el Chaco Semiárido (Tabla 1), sobre la producción agrícola-ganadera y la provisión de SE. El estudio comprendió 161 departamentos correspondientes a siete subregiones de Argentina: Pampa Austral Este, Pampa Austral Oeste, Pampa Central, Pampa Deprimida, Pampa Ondulada y el Chaco Semiárido (Figura. 1)

Como era esperable, al disminuir la cobertura natural (y su consecuente aumento de superficie con agro-ecosistemas) la producción agrícola-ganadera aumenta (Figura 2d) y la provisión de SE disminuye (Figura 2b). Las subregiones no se diferenciaron claramente en su nivel de producción (Figura 2d). Sin embargo, sí se encontraron diferentes relaciones entre el COS y la provisión de SE (Figura 2a) según la subregión analizada. En el Chaco Semiárido se observó la mayor sensibilidad en la provisión de SE a los cambios en el COS (Figura 2a). Esto indica que esta subregión contiene un ambiente frágil, donde pequeños cambios en el COS producen grandes cambios en la provisión de SE. Lo contrario se observó en la Pampa Austral Este, que presentó la menor sensibilidad en la provisión de SE a los cambios en el COS. Es probable que este comportamiento esté relacionado a que los suelos del Chaco Semiárido tienen una textura más gruesa (Tabla 1) y menores contenidos de COS que los suelos de la Pampa Austral Este. Por lo tanto, ese bajo contenido de COS en el Chaco Semiárido, cumple un rol fundamental en la provisión de SE. Si bien el COS en la Pampa Austral Este también es fundamental para proveer SE, en esta subregión se puede disminuir los contenidos en un rango mayor que en el Chaco Semiárido sin comprometer la funcionalidad del suelo.

La relación entre la provisión de SE y la producción agrícola-ganadera mostró que la pérdida marginal de SE disminuye a medida que aumenta la producción, y hasta podría transformarse en una ganancia en altos niveles de producción, como se observó principalmente en la Pampa Central y en la Pampa Deprimida (Figura 2c). La producción agrícola-ganadera puede aumentar debido a un aumento en la superficie cultivada o a un aumento en la productividad por superficie. Hasta la década de 1990, los aumentos de la producción en la Región Pampeana, eran principalmente debidos a la expansión de cultivos y pasturas cultivadas sobre pastizales. Luego, debido a los cambios tecnológicos, la producción fue aumentando principalmente debido a un aumento en la productividad. Las grandes caídas iniciales podrían estar asociadas a esta primera fase de expansión agrícola (Figura 2c) donde los rendimientos por hectárea eran bajos. La menor caída posterior podría deberse a que aumentaron los rendimientos unitarios de los cultivos y, consecuentemente, se habrían incrementado las devoluciones de C al suelo. El COS se asocia positivamente con los aportes de C al suelo y, por lo tanto, aumentar los rendimientos en tierras cultivadas puede incrementar el COS. Estas situaciones serían muy deseables debido a que se ganaría en producción y en provisión de SE.

 

Figura 1: Subregiones de la Argentina incluidas en el estudio.

 

Figura 2: Relaciones entre la provisión de servicios ecosistémicos (SE) con el porcentaje de carbono orgánico del suelo (COS) (a), el porcentaje de cobertura natural (b) y la producción agrícola-ganadera (c), y relación entre la producción agrícola-ganadera con el porcentaje de cobertura natural (d). Los cuadrados, triángulos y círculos corresponden a los años 1960, 1988 y 2006, respectivamente, para la Región Pampeana, y a los años 1976, 1996 y 2010, respectivamente, para el Chaco Semiárido. La línea negra completa (d) corresponde al modelo ajustado para todas las subregiones.

 

Tabla 1: Variables descriptoras del clima y de la textura del suelo de las subregiones estudiadas.

Subregión TAM PAM ETP Distribución del tamaño de partícula (g kg-1)
(°C) (mm) (mm) Arcilla Limo Arena
Chaco Semiárido 21 756 1101 118 374 508
Pampa Austral – E 14 912 738 294 307 399
Pampa Austral – O 14 766 739 266 380 354
Pampa Central 16 904 811 149 273 578
Pampa Deprimida 15 980 776 215 330 455
Pampa Ondulada 17 1010 873 242 632 126

TAM: temperatura anual media; PAM: precipitación anual media; ETP: evapotranspiración potencial anual media; E: este; O: oeste. Fuentes: Bianchi & Cravero, (2010); INTA, (1990).

 

Trabajo original:

Villarino, SH; GA Studdert; P Laterra. 2018. Relaciones funcionales entre servicios ecosistémicos asociados al carbono orgánico del suelo y la producción agrícola-ganadera. En: Actas del XXVI Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo. San Miguel de Tucumán 15 al 18 de mayo de 2018. Pág. 1428-1433.