RAÍCES DE CULTIVOS DE COBERTURA. CANTIDAD, DISTRIBUCIÓN E INFLUENCIA SOBRE EL N MINERAL

Juan Agustín Oderiz 1 ; Mauricio Gastón Uhaldegaray1 ; Ileana Frasier1 *; Alberto Raúl Quiroga1-2; Nilda Amiotti3-4 & Pablo Zalba3

EEA INTA Anguil 2. Facultad de Agronomía, UNLPam 3. Departamento de Agronomía, Universidad Nacional del Sur, Bahía Blanca, Argentina 4. CERZOS, CONICET * Autor de contacto: frasier.ileana@inta.gob.ar

 

Las raíces cumplen un rol fundamental en el anclaje y la absorción de agua y nutrientes condicionando la productividad de los cultivos. Sin embargo, las raíces también representan un aporte de residuos que estimula la actividad biológica del suelo, la transformación de nutrientes y la agregación contribuyendo en mayor proporción en la formación de materia orgánica del suelo que la biomasa aérea de los cultivos. Estos aspectos ponen en evidencia la importancia de cuantificar la contribución de las raíces en los sistemas de producción dirigiendo la mirada hacia los procesos que ocurren dentro del suelo, y no solo, hacia la productividad aérea de los cultivos. El Grupo de Suelos y Gestión del Agua de INTA Anguil, realizó una experiencia dentro de la Estación Experimental “Guillermo Covas” donde se valoró la contribución en raíces de cultivos de cobertura (vicia, centeno, centeno+60N, vicia-centeno) en rotaciones con maíz para silo en dos suelos de textura contrastante: franca y arenosa. Estos ensayos de larga duración, que fueron instalados en el año 2010, contribuyen a dar respuesta a posibles problemáticas emergentes de la intensificación ganadera basada en la cosecha mecánica de forraje donde el sistema busca maximizar la eficiencia de uso del mismo acentuando el balance negativo de materia orgánica, incrementando la tasa de extracción de nutrientes que se deposita en zonas puntuales incrementado el riesgo de contaminación. En dichos ensayos se evaluó, por un lado, la cantidad y distribución de raíces de centeno y vicia como cultivos de cobertura, y por el otro, el aporte de N de raíces en el perfil y su impacto sobre la disponibilidad de N-nitratos en el suelo. Los resultados fueron publicados recientemente en la revista Ciencia del Suelo (2017) y muestran que la abundancia de raíces hasta el metro de profundidad estuvo condicionada por el tipo de suelo y la especie utilizada como cultivo de cobertura. Incluir cultivos de cobertura en la rotación aportó un plus extra de raíces al sistema manteniendo una rizósfera activa y continua durante todo el año con valores de materia seca de raíces de 3165 y 4459 kg/ha para vicia y centeno hasta el metro de profundidad. Mantener el suelo en barbecho invernal sin cultivo resultó en un remanente promedio de raíces de 534 y 829 kg/ha para el suelo arenoso y franco respectivamente, poniendo en evidencia un mayor “efecto protector” del suelo más fino sobre la descomposición de los residuos de raíces remanentes de maíz en el suelo. En términos de la productividad aérea, el centeno generó mayor biomasa respondiendo al aporte de N por fertilización con urea y a la calidad de suelo, siendo su productividad aérea superior a la de la vicia en ambos tipos de suelo (Tabla 1). La relación entre la biomasa de raíces y la biomasa aérea ha sido utilizada como un indicador de cambios en la partición de fotoasimilados a estos órganos resultando dependiente de la especie y el ambiente en el cual se desarrolla. Los resultados de la experiencia indicaron que la vicia, que presenta un sistema radicular de tipo pivotante, presentó valores de este índice cercanos a 1 indicando que la biomasa de raíces fue equivalente a la producción de biomasa aérea. En cambio, el centeno, que se caracteriza por un sistema radicular en cabellera y resulta ser más dependiente de la calidad de sitio (principalmente nitrógeno y agua), presentó un índice inferior a 1 y con un amplio rango de variación. El patrón de distribución de raíces en el perfil también fue influenciado por la textura del suelo, arquitectura del sistema radical y disponibilidad de N (Figura 1). El centeno mostró una mayor estratificación de raíces en el suelo más arenoso respondiendo además a la disponibilidad de nitrógeno, mientras que la vicia, contribuyó con raíces en profundidad. El N contenido en biomasa de raíces varió entre 50 y 75 kg N ha-1 e influencio positivamente la disponibilidad de nitratos en el suelo.

Tabla 1. Biomasa de raíces totales (BRT) de cultivos de cobertura hasta el metro de profundidad del perfil, biomasa aérea (BA) y la relación entre ambas variables (BRT/BA). Los tratamientos fueron: testigo sin CC (T), centeno (C), centeno +60N (C+N), vicia (V) y consociación vicia-centeno (VC).

 

 

 

 

 

 

 

Figura 1. Distribución de raíces de cultivos de cobertura hasta el metro de profundidad para suelos de textura arenosa (a) y franca (b). Los tratamientos fueron: testigo sin CC (T), centeno (C), centeno +60N (C+N), vicia (V) y consociación vicia-centeno (VC). Las letras indican diferencias significativas entre tratamientos para cada profundidad de suelo (P<0,05).

 

Foto1: Ensayo de larga duración dentro de la EEA “Guillermo Covas”, INTA Anguil.

Foto 2: Cereal de invierno que puede contribuir con un equivalente de 10 a 15 km de raíces por metro cuadrado.

 

Trabajo original:

Oderiz, JA; MG Uhaldegaray; I Frasier; AR Quiroga; N Amiotti & P Zalba . 2017. Raíces de cultivos de cobertura. cantidad, distribución e influencia sobre el n mineral. Cienc. del suelo 35(2): 249-258.