DISEÑO DE PARCELAS MÓVILES DE ESCURRIMIENTO PARA LA ESTIMACIÓN DE PÉRDIDAS DE SUELO POR EROSIÓN HÍDRICA

Patricia Fabiana Carfagno1*; Maximiliano Eiza2; Daiana Sainz1,3; Filipe Behrends Kraemer3,4; Celio I. Chagas3.

1Instituto de Suelos. INTA Castelar

2Unidad Integrada EEA INTA Balcarce-Facultad de Ciencias Agrarias UNMdP

3FAUBA, Cátedra de Manejo y Conservación de Suelos

4CONICET

* Autor de contacto: carfagno.patricia@inta.gob.ar

Argentina ha transitado un proceso de agriculturización que produjo la expansión de la frontera agropecuaria.  Se incorporaron tierras al cultivo intensivo de granos y al monocultivo de soja, a expensas de bosque natural (desmonte), o tierras bajo uso ganadero y pastizal natural. Un reciente estudio estimó que 23 % del país está afectado por erosión hídrica (EH) (64,6 millones de hectáreas). Según estimaciones realizadas en 1998 la superficie afectada por EH era de 25 millones de hectáreas. Por ello, resulta necesario cuantificar las pérdidas de suelo en diferentes regiones mediante mediciones en red de parcelas de escurrimiento a campo. En el Instituto de Suelos (CIRN INTA) se desarrollaron parcelas móviles de escurrimiento construidas con chapas de zinc, de 60 m2 de superficie de captación (15 m de largo y 4 m de ancho) (Figura 1). Se deben instalar a favor de la pendiente, conduciendo los escurrimientos a través de dos cajas estabilizadoras que recogen la centésima parte del escurrido total en el tanque receptor (1/100). Los escurrimientos que no son colectados se conducen fuera del sistema mediante derivadores (Figura 2). Entre parcelas debe haber una franja de protección para evitar que el agua infiltrada en cada parcela afecte a la aledaña. Luego de cada evento de precipitación se debe medir la lluvia con un pluviómetro y cuantificar el volumen total de escurrimiento recolectado dentro del tanque colector. Para determinar cantidad de sedimentos transportados, se recoge una alícuota de 2 litros, previo homogeneizado del contenido del tanque. En el laboratorio, la muestra es filtrada a través de un papel de filtro cualitativo con ayuda de una bomba de vacío. Las muestras se secan en estufa a 60ºC y luego se pesan. Para poder relacionar correctamente la cantidad de sedimentos recolectados, con la lluvia correspondiente y con la superficie de la parcela de origen, se debe tener en cuenta la doble reducción del flujo antes mencionado. Las relaciones entre la lámina escurrida (mm) y las precipitaciones (mm) obtenidas en diversos ensayos, manifestaron una alta correlación positiva (r = 0,86). Cabe destacar que ésta incluye a aquellos eventos de PP que no generaron escurrimiento. En este sentido el modelo no se vio afectado (P<0,001) cuando se utilizó únicamente las precipitaciones que generaron escurrimiento (modelo reducido; r = 0,84). Por otro lado, el modelo permite deducir el valor de precipitaciones a partir del cual se comienzan a generar escurrimientos para una situación determinada. Para la correlación del modelo reducido, el cual no contempla valores nulos de escurrimiento y responde a un comportamiento lineal, se estimó un umbral de escurrimiento de 15,4 mm. Esta información es relevante ya que este valor identifica cuanto debería llover para que haya probabilidad de erosión hídrica bajo las condiciones analizadas. Durante el primer año de ensayo con parcelas de escurrimiento, se obtuvo una pérdida de suelo de 1,123 Tn ha-1año-1 (tasa de erosión leve o ligera). Hay que considerar que estos valores corresponden a suelos bien estructurados, con historia de pastizal natural, sin presencia de erosión en surcos. Otros autores han encontrado que en suelo desnudo las pérdidas fueron de 7,1 Tn ha-1año-1, mientras que en siembra directa con 100% de cobertura se registraron 0,24 Tn ha-1año-1 y en labranza convencional 2,9 Tn ha-1año-1. En base a la experiencia presentada, las parcelas móviles desarrolladas resultan apropiadas para llevar a cabo estudios de escurrimientos y pérdida de suelo por erosión hídrica a campo ya que permiten realizar las mediciones in situ y ante condiciones de lluvia natural. Por su bajo costo y sencilla instalación, resultan de factible adopción, lo que permitirá conformar una red de ensayos a lo largo del territorio.

Figura 1. Correlaciones entre la lámina escurrida y precipitaciones (PP) registradas. Los símbolos llenos sumados a los vacíos representan al modelo completo con todas las lluvias y escurrimientos. Los símbolos llenos representan al modelo reducido con escurrimientos mayores a 0,5 mm.

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Figura 2. Detalle del sistema recolector de escurrimientos y derivadores de excedentes, de parcelas de escurrimiento ubicadas en el campo experimental de INTA Castelar.

Figura 3. Vista aérea de parcelas de escurrimiento ubicadas en un establecimiento de Arrecifes, provincia de Buenos Aires.

Trabajo original:

Carfagno, P; MJ Eiza; D Sainz; F Behrends Kraemer y C Chagas. 2018. Estandarización de parcelas móviles de escurrimiento para estimación de pérdida de suelo por erosión hídrica. Ciencia del Suelo. 36:(2) 14-20.

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