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CARBONO, NITRÓGENO Y POTENCIAL DE MINERALIZACIÓN DE NITRÓGENO DE SUELOS BAJO PASTIZALES, AGRICULTURA Y FORESTACIONES

Paula Florencia Di Gerónimo 1-2*, Cecilia del Carmen Videla2, Pablo Laclau3,4

1 Comisión de Investigaciones Científicas de la provincia de Bs As (CIC).

2 Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Nacional de Mar del Plata.

3 Agencia de Extensión Rural San Martín de los Andes, INTA.

* Autor de contacto:digeronimopaula@gmail.com

 

INTRODUCCIÓN:

En las últimas décadas se produjo en el sudeste bonaerense el reemplazo de pastizales naturales por agricultura, y la eliminación de las pasturas de las rotaciones. En algunas zonas serranas, se reemplazaron pastizales con forestaciones. Luego, en parte de esos montes se ralearon franjas de árboles, permitiendo que crezca pasto para ser pastoreado por animales (sistemas silvopastoriles). Estos cambios en el uso de la tierra inciden sobre su contenido de materia orgánica (MO). La MO es clave para el desarrollo de la agricultura ya que modifica el funcionamiento del suelo y regula su capacidad de proveer nutrientes a los cultivos.

Sin embargo, no toda la MO tiene el mismo comportamiento en el suelo. Por ello se la suele dividir en fracciones como MOlábil y MOlenta. LaMOlábil es una fracción joven, con mayor capacidad de liberación de nutrientes como nitrógeno (N) y es más sensible en el corto plazo a los cambios producidos por el manejo. La descomposición de la MO por los microorganismos del suelo, produce liberación de N, proceso que se conoce como mineralización y se da principalmente a partir dela MOlábil. Ese proceso depende de las características de la MOlábil. Cuando la vegetación cambia, se modifican las características de la MOlábil, y por ende la capacidad del suelo de liberar N por mineralización.

El objetivo de este trabajo fue estudiar las variaciones en elcontenido de carbono (C) y N en la MO, y sus fraccionesMOlábil y MOlenta, y el potencial de mineralización de N, en respuesta a cambios de vegetación.

MATERIALES Y MÉTODOS

En un establecimiento mixto de Tandil (Bs As), se estudiaronsitios que estaban a menos de 600 metros entre sí y tenían diferente uso:

1) Pastizal natural (referencia) (PAS)

2) Forestación de pinos de 22 años (FOR100%)

3) Franjas dentro del monte de pinos donde se eliminaron árboles y se permitió el crecimiento de pasto para pastoreo vacuno (3 años desde el cambio) (FOR50%)

4) Rotación en agricultura continua desde hace 25 años en siembra directa (AGR)

 

 

RESULTADOS Y DISCUSIÓN:

El uso forestal de los suelos (FOR100%y FOR50%) generó aumento del Ctotal con respecto al pastizal, mientras que el uso agrícola lo redujo (Figura 1). El mayor contenido de C en suelos forestales fue debido al mayor Clento mientras que el Clábil se redujo. Las forestaciones aportan un gran volumen de residuos, de alta relación C/N generando acumulación de C. Además, el residuo de pino aporta una gran cantidad de C soluble, el cual es más afín a la fracción lenta, explicando el mayor Clento en FOR100%. La reducción del C en FOR50% respecto a FOR100% indica que la acumulación de C es un efecto directo de los árboles.

 

Figura 1: Clábil y Clento en sitios bajo pastizal natural (PAS), monte de pinos (FOR100%), pastizal secundario (FOR50%) y agricultura (AGR) a dos profundidades. La suma de Clábil y Clento representa el Ctotal. Letras minúsculas diferentes indican diferencias significativas en Clábil y Clento entre sitios a una misma profundidad

 

El mayor contenido de N total a 0-5 cm fue el de PAS, resultante del mayor Nlábil. El Nlento, en cambio sólo se modifico por el uso agrícola. Sorpresivamente en 5-20 el mayor contenidode N se halló en FOR50% y se explicó por un mayor Nlento (Figura 2).Los residuos vegetales en PAS son de menor relación C/N y por ende, mayor aporte de N respecto a los árboles. Es por ello que se descomponen rápidamente resultando en mayor Clábil y Nlábil.. Cuando se eliminan los árboles (FOR50%) , se genera una condición intermedia: la cantidad de residuos disminuye, pero los residuos son de buena calidad y con mayor aporte de N. Sin embargo sólo tres años desde el cambio de uso del suelo no fueron suficientes para detectar mayores diferencias.

En AGR la disminución de C y N fue notoria en ambas fracciones. Los efectos fueron marcados en los primeros 5 cm del perfil y menores en 5-20 y son consecuencia del menor aporte de residuos en este sistema (Figuras 1 y 2).

Figura 2: Nlábil y Nlento en sitios bajo pastizal natural (PAS), monte de pinos (FOR100%), pastizal secundario (FOR50%) y agricultura (AGR) a dos profundidades. La suma de Nlábil y Nlento representa el Ntotal. Letras minúsculas diferentes indican diferencias significativas en Nlábil y Nlento entre sitios a una misma profundidad.

 

Los cambios en la distribución de C y N en las fracciones se evidenciaron en el potencial de mineralización de N de los suelos. El mayor potencial de mineralización de N fue el de PAS y el menor el de AGR, mientras los sistemas forestales presentaron valores intermedios (Figura 3). La menor relación C/N de esa fracción en PAS explica el mayor potencial de mineralización de N de este sitio con respecto a MP. El uso agrícola de los suelos genera reducciones en la cantidad de material vegetal que retorna al suelo. Esto se refleja en disminución de C y N totales y en ambas fracciones. El menor contenido de Clábil y Nlábil en AGR origino que presente menor potencial de mineralización de N.

 

Figura 3: Potencial de mineralizar N en sitios bajo pastizal natural (PN), monte de pinos (MP), pastizal secundario (PS) y agricultura (AGR) a dos profundidades.

 

 

COMENTARIOS FINALES

La agricultura reduce los niveles de C y N naturales del suelo, por lo que disminuye su capacidad de entrega de N a los cultivos, aumentando la necesidad de uso de fertilizantes.

El uso forestal aumenta la cantidad pero disminuye la calidad de MO, resultando en un menor potencial de mineralizar N. La reconversión de los montes a sistemas silvopastoriles es una opción que permite conservar C, y mejorar el aporte de N por mineralización, lo que promueve el crecimiento del pasto. Estos sistemas son una buena alternativa para aprovechar zonas del campo con restricciones para la agricultura.

 

Trabajo original:

Di Gerónimo PF; CC Videla; P Laclau.. 2018. Distribución de carbono y nitrógeno orgánico en fracciones granulométricas de suelos bajo pastizales, agricultura y forestaciones. Cienc. del suelo 36(1): 11-22.

 

 

MEJORA EN EL CARBONO DEL SUELO Y ESTABILIDAD DE AGREGADOS POR FERTILIZACIÓN Y CULTIVOS DE COBERTURA

Cristian Román Cazorla1 *; José Manuel Cisneros2; Inés Selva Moreno2 & Carlos Martín Galarza3

  1. INTA EEA Marcos Juárez
  2. Cátedra de uso y manejo de suelos, Universidad Nacional de Río Cuarto
  3. Área de suelos y producción vegetal, EEA INTA Marcos Juárez *

*Autor de contacto: cazorla.cristian@inta.gob.ar

 

En el departamento Marcos Juárez (Córdoba) el cultivo de soja ocupa un 68 % de la superficie agrícola y esto puede afectar los contenidos de C orgánico del suelo (COS). Nuestro objetivo fue evaluar la fertilización y los cultivos de cobertura (CC) como estrategias para incrementar el aporte de C en un ensayo iniciado en 1993 en la Estación Experimental Agropecuaria INTA Marcos Juárez con rotación maíz – trigo/soja – soja de primera en siembra directa sobre un suelo Argiudol tipico. Los tratamientos evaluados fueron: sin fertilización (SF), fertilización media (FM), fertilización de reposición de nutrientes (FR) y FM con CC (FM + CC). Además se incluyó una pastura (P) permanente como referencia de mínima alteración. Se estimó aportes de C mediante rendimiento de los cultivos y se determinó C y N orgánico (COS y NOS), C y N de la fracción lábil (COP y NOP 2000 – 212 µm y 212 – 53 µm) y asociado a la fracción mineral (COA y NOA < 53 µm), densidad aparente (Dap) y estabilidad de agregados (EA) en las profundidades 0–5 cm, 5–10 cm y 10–18 cm.

En trigo/soja los tratamientos con fertilización y CC presentaron mayores aportes de C, mientras que en soja fueron con CC. En maíz se observaron los menores aportes de C en el tratamiento sin fertilización. Los contenidos de COS y NOS fueron mayores con fertilización de reposición y con CC solo en la profundidad 0 – 5 cm. En la profundidad 0 – 18 cm el tratamiento con CC presentó los mayores contenidos de COS (37 Mg ha-1). La relación entre aportes medios anuales de C por parte de los residuos y el incremento de COS (Figura 1) fue positiva y para mantener el contenido de COS fueron necesarios 3 Mg ha-1 de C de los residuos.

Los contenidos de COA y NOA fueron mayores en fertilización de reposición y CC para la profundidad 0 – 5 cm, sin diferencias en el resto de las profundidades, mientras que los contenidos de C y N de las fracciones lábiles (COP y NOP 2000- 212 µm y 212 – 53 µm) en general fueron mayores para estos tratamientos en todas las profundidades evaluadas (Figura 2 a, b, c, d, e y f). Los suelos prístinos de la región tienen contenidos de COS de 62 Mg ha-1 y un 50% corresponde a C asociado a la fracción mineral, por lo que presentan 30 Mg ha-1 de COA < 53 µm. Esto quiere decir que esta fracción no presentó cambios por el uso agrícola y que las pérdidas de COS ocurrieron en las fracciones jóvenes. En estas fracciones se observaron contenidos de C entre 4 y 7 Mg ha-1, por lo que estos valores representan una disminución del 80% con respecto a suelos vírgenes.

Los valores de Dap no presentaron diferencias entre tratamientos en ninguna profundidad evaluada. Se observó un incremeto de la Dap con la profundidad con valores de 1,45 Mg m-3, reportados como la máxima Dap que estos suelos pueden alcanzar, sin embargo aún con estos valores los problemas de restricciones para las raíces pueden estar atenuados por efecto de la humedad del suelo. La Dap presentó una relación lineal negativa con los contenidos de COS (Figura 3). La estabilidad de agregados fue mayor en los tratamientos con fertilización y CC solo de manera superficial (0 – 5 cm). La situación P presentó altos valores de EA en condiciones de suelo seco para las profundidades 0 – 5 y 5 – 10 cm y estuvo relacionado a los contenidos de COP observados (4 y 1,5 Mg ha-1, respectivamente).

Se determinó que los contenidos de C asociados a la fracción mineral no fueron modificados por efecto de la agricultura y si hubo una marcada disminución del C de la fracción lábil del COS. Los contenidos de C de las fracciones jóvenes observados en la pastura son una referencia a lograr, ya que la mejora en las propiedades físicas evaluadas fue muy marcada. Para mantener los niveles de COS fueron necesarios aportes de C de 3 Mg ha-1, por lo tanto la fertilización de reposición y la utilización de CC son estrategias válidas ya que superaron ese nivel y presentaron los mayores contenidos de COS.

 

Figura 1: Relación entre aporte medio anual de Carbono (C) de residuos e incremento medio anual de carbono orgánico del suelo (COS) para la profundidad 0 – 18 cm.

 

 

 

 

 

Figura 2: Contenidos de Carbono orgánico de diferentes fracciones (COP 2000 – 212 µm, COP 212 – 53 µm y COA < 53 µm en las profundidades 0 – 5 (a), 5 – 10 (c) y 10 – 18 cm (e) y contenidos de Nitrógeno orgánico de diferentes fracciones (NOP 2000 – 212 µm, NOP 212 – 53 µm, NOA< 53 µm en las profundidades 0 – 5 (b), 5 – 10 (d) y 10 – 18 cm (f).

Letras distintas indican diferencias significativas entre tratamientos (p< 0,05) por profundidad en cada fracción analizada.

SF: sin fertilizar, FM: fertilización media, FR: fertilización de reposición de nutrientes y FM+ CC: FM con cultivos de cobertura. COP: carbono orgánico particulado, COA: Carbono asociado a la fracción mineral, NOP: nitrógeno orgánico particulado y NOA: nitrógeno asociado a la fracción mineral

La situación P (pastura) no forma parte del diseño experimental.

 

Figura 3: Relación entre densidad aparente (Dap) y Carbono orgánico del suelo (COS).

 

Trabajo original:

Cazorla, CR; JM Cisneros; IS Moreno & CM Galarza 2017. Mejora en el carbono del suelo y estabilidad de agregados por fertilización y cultivos de cobertura. Cienc. del suelo 35(2): 301-314.

 

 

EFECTO DE LA MEZCLA DE CULTIVOS DE COBERTURA SOBRE LAS EMISIONES DE N2O EN SISTEMAS AGRÍCOLAS

Azich, Pablo. E1; Restovich, Silvina. B2*; Vangeli, Sebastian3,4; Posse, Gabriela3; Camarasa, Jonatan. N1,2;Dalpiaz, María. J2.

1Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Nacional de Buenos Aires Norte;

2Estación Experimental Agropecuaria Pergamino, INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria). Ruta 32 km 4.5, 2700 Pergamino, Buenos Aires, Argentina.

3INTA, Instituto de Clima y Agua. CIRN, CNIA, INTA Castelar;

4 Universidad de Buenos Aires, Facultad de Agronomía, Cátedra de Manejo y Conservación de Suelos. *Autor de contacto: restovich.silvina@inta.gob.ar

 

A nivel mundial, los sistemas agrícolas se enfrentan a muchos desafíos. Uno de ellos es aumentar la producción de alimentos reduciendo los efectos nocivos sobre el medio ambiente mitigando el cambio climático a través de prácticas sustentables. Una de las prácticas que actualmente está tomando importancia por los servicios que ofrece a los sistemas agrícolas es el uso de cultivos de cobertura (CC). La incorporación de CC en rotaciones agrícolas podría ser una opción viable para incrementar la estabilidad ecológica y resiliencia de los agroecosistemas, contribuyendo a una mayor productividad. Entre las opciones disponibles, está el uso de leguminosas que aportan N extra proveniente de la fijación biológica y, en combinación con gramíneas, disminuye las pérdidas de N por lixiviación, recicla nutrientes dentro del sistema y mejora el funcionamiento edáfico. Sin embargo, cómo su uso afecta las emisiones de gases de efecto invernadero todavía es incierto. En este trabajo evaluamos el impacto de la utilización de una leguminosa como CC combinado con una gramínea sobre las emisiones de N2O como antecesoras de maíz bajo siembra directa. Para ello se utilizó un ensayo de larga duración ubicado en la EEA Pergamino. Se seleccionaron los tratamientos con: avena-vicia y maíz fertilizado con N, avena-vicia y maíz no fertilizado con N y testigo (sin CC) con maíz fertilizado. La fertilización del maíz es de 32 kg N ha-1 entre V4 y V5. Se midió la emisión de óxido nitroso (N2O) a través de cámaras estáticas con ventilación después de la siembra de maíz (2 momentos) y luego de la fertilización nitrogenada del maíz (3 momentos). También se midió temperatura y humedad adyacentes a cada cámara y el contenido de nitratos y amonio en cada parcela.

Nuestros resultados mostraron, que se registraron mayores emisiones de N2O luego de la siembra de maíz que luego de su fertilización en V5 (Figura 1). Niveles más altos de humedad en etapas tempranas del cultivo tendieron a aumentar las pérdidas por desnitrificación (Figura 2). Así, se observó una alta correlación positiva entre el N2O y los poros llenos de agua, indicando la influencia del contenido de agua en las primeras etapas fenológicas de maíz. La emisión de N2O no correlacionó con el contenido de nitrato, pero sí con el amonio. Después de la siembra de maíz y una lluvia se registró la mayor diferencia de N2O en las parcelas con avena-vicia con respecto al control (799 vs 84 μg / m2). Durante todo el periodo evaluado, se observó que el suelo con la secuencia avena-vicia como antecesor de maíz, independientemente de la fertilización, emitió más N2O que el control (218 vs 48 μg / m2). La presencia de la leguminosa incorpora N extra al sistema e incrementa la cantidad de nitratos susceptibles a desnitrificarse. Luego de 10 años de incluir avena-vicia en la secuencia soja-maíz, se generaron incrementos >20% en carbono y nitrógeno orgánico del suelo en comparación con el testigo, indicando que la presencia de leguminosa como CC aporta N al sistema que, si bien puede favorecer pérdidas a la atmósfera, también contribuye a su mitigación a través del secuestro de C y N en el suelo. Por lo tanto, las prácticas agronómicas que incluyan mezclas de leguminosas y gramíneas como cobertura, podrían tener un efecto limitado sobre el impacto de las emisiones de N2O teniendo en cuenta que su adopción puede considerarse en función de otros beneficios como el aumento de las reservas de materia orgánica del suelo mitigando el cambio climático y otros servicios ecosistémicos.

Figura 1 Emisiones de N2O después de la siembra de maíz y luego de la fertilización nitrogenada.

 

Agradecimientos: INTA, PNNAT 1128023: Emisiones de gases con efecto invernadero y Proyecto de promoción científica Exp. 2343/2017: Impacto del uso de cultivos de invierno con leguminosas sobre las emisiones de GEIs, UNNOBA.

Trabajo Completo:

Azich, PE; SB Restovich; S Vangeli; G Posse; J Camarasa; MJ Dalpiaz. 2018. Efecto de la mezcla de cultivos de cobertura sobre las emisiones de n2o en sistemas agrícolas. En: Actas del XXVI Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo. San Miguel de Tucumán 15 al 18 de mayo de 2018. Pág. 1557-1558.

 

 

NITRÓGENO MINERALIZADO EN ANAEROBIOSIS COMO INDICADOR DE LA ESTABILIDAD DE AGREGADOS

NITRÓGENO MINERALIZADO EN ANAEROBIOSIS COMO INDICADOR DE LA ESTABILIDAD DE AGREGADOS

García, Gisela.V1,2.; Studdert, Guillermo.A.1; San Martino, Silvina.1; Wyngaard, Nicolás.1,3; Reussi Calvo, Nahuel I.1,3 y Covacevich, Fernanda3.

1Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Nacional de Mar del Plata, Unidad Integrada Balcarce, Ruta Nac. 226 km 73,5, Balcarce, Buenos Aires, Argentina. 2Becaria Doctoral de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires. 3CONICET. gisela_garcia@hotmail.com

Un suelo saludable es aquel que puede mantener su capacidad de funcionar en el agroecosistema según su aptitud y en relación con el uso que se le dé. Por ello, es importante identificar parámetros que puedan utilizarse como indicadores de salud edáfica (ISE) y permitan inferir sobre su estado. Los ISE deben proveer información sobre el impacto de la agricultura sobre el suelo y ser sensibles a los cambios por el uso, fáciles de interpretar, sencillos y económicos de determinar, y deberían relacionarse con una o más funciones y/o propiedades edáficas.

El nitrógeno (N) mineralizado en anaerobiosis (NAN) es un parámetro edáfico que permite la estimación rápida y precisa del N potencialmente mineralizable. Asimismo, el NAN se relaciona con la materia orgánica (MO) y su fracción lábil, la MO particulada (MOP). El NAN se comporta de manera similar a la MO y la MOP frente a las prácticas de manejo y, por lo tanto, las variaciones que éstas produzcan en la MO y la MOP, se ven también reflejadas sobre el NAN.

Por otro lado, dada dicha relación, el NAN podría relacionarse con otras propiedades edáficas asociadas a la MO como, por ejemplo, la estabilidad de agregados (EA). La EA refleja la capacidad de los agregados de resistir la ruptura, y está relacionada con el contenido de MO y, especialmente, con el de sus fracciones lábiles. La EA determina la salud física del suelo ya que influye sobre el sistema poroso, la dinámica del agua y del aire en el suelo, la densidad aparente y la resistencia a la erosión. Sin embargo, su importancia también está dada por su influencia sobre la protección de la MO, la actividad microbiana y el crecimiento de las raíces de las plantas. El monitoreo de la EA podría usarse para evaluar la salud edáfica desde el punto de vista físico, pero su determinación es complicada y tediosa. Por lo tanto, la técnica no es adoptada como análisis de rutina por los laboratorios de servicio a productores. Por ello, conocer la relación entre una variable fácil de medir como el NAN, y la EA, facilitaría y alentaría el monitoreo frecuente del estado de salud física de los suelos.

En muestras de suelo de 0-5 y 5-20 cm de profundidad en 34 lotes de producción agrícola del Centro-Sudeste Bonaerense y de sus respectivos lugares de referencia (sectores sin disturbio por muchos años que pudieran ser equiparables a la situación prístina) se determinó MO, MOP, NAN y EA. Los suelos muestreados fueron de diferente textura (desde franco-arenosos a franco-arcillosos) y situaciones de manejo (sistemas de labranza, secuencias de cultivos, años de agricultura).

Se comprobó que para el rango de texturas evaluado, la MO y la MOP se relacionan con el NAN (Figura 1). Así, la dinámica del NAN podría utilizarse para explicar la de la MO del suelo y la de sus fracciones lábiles. Asimismo, el NAN podría ser un indicador de todos los procesos que ocurren en el suelo que definen la salud edáfica y que están relacionados con la MO.

La MO y la MOP se relacionaron con la EA, mostrando incrementos de la EA con incrementos en la MO y la MOP. Asimismo, se observó que la EA se relacionó con el NAN (Figura 2). Se observaron incrementos en la EA con incrementos en el NAN, de manera similar a lo observado con MO y MOP. Dada la relación observada entre la EA y el NAN, este último podría ser también un buen indicador de la salud física del suelo.

El NAN es un parámetro fácil y económico de determinar, de interpretación sencilla, y sensible a cambios en el suelo en el mediano a largo plazo asociados con el uso. Además, el NAN se relaciona con el estado nutricional nitrogenado del suelo, la MO, la MOP y la EA. Por ello, el NAN podría ser utilizado como ISE, ya que permitiría monitorear el estado de salud del suelo en diferentes aspectos (Figura 3). Así, se podrían adaptar prácticas de manejo para no comprometer la salud edáfica y que el suelo pueda seguir cumpliendo con su función en el agroecosistema.

 

 

 

 

 

 

Figura 1: relación del contenido de materia orgánica total (MO, eje izquierdo) y particulada (MOP, eje derecho) con el nitrógeno mineralizado en anaerobiosis (NAN) en la capa arable de suelo (0-20 cm de profundidad). n=61.

 

 

 

 

 

 

Figura 2: relación del cambio de diámetro medio ponderado (CDMP, medida inversa de la estabilidad de agregados) con el nitrógeno mineralizado en anaerobiosis (NAN) en la capa arable de suelo (0-20 cm de profundidad). n=61.

 

 

 

 

 

 

 

 

Figura 3: características que reúne el nitrógeno (N) mineralizado en anaerobiosis (NAN) para ser un adecuado indicador de salud edáfica. El NAN se relaciona con la materia orgánica (MO), la MO particulada (MOP), el N potencialmente mineralizable (N0) y la estabilidad de agregados (EA).

 

Trabajo Completo:

García, GV; GA Studdert; S San Martino; N Wyngaard; NI Reussi Calvo & F Covacevich. 2018. Nitrógeno mineralizado en anaerobiosis como indicador de la estabilidad de agregados. En Actas del XXVI Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo. San Miguel de Tucumán 15 al 18 de mayo de 2018. Pág. 1051-1056

 

Publicación Actualización Carta de Suelos 3960-2-INDIO RICO

Informamos la Publicación en el día de la fecha

Y está disponible para su consulta

La Actualización  Carta de Suelos de la Provincia de Buenos

Formato Web  Hoja 3960-2- INDIO RICO

Comprende aproximadamente 160.000 hectáreas, que completan la información disponible de los

Partidos de González Chaves y Tres Arroyos

La información se puede acceder en

http://anterior.inta.gov.ar/suelos/cartas/3960/Indio_Rico/index.htm

 

Sánchez Julio, Gervasio Carboni, Diaz, Ricardo(Reconocedores de Suelos)

Gabinete de Correlación y Taxonomía de Suelos

AICET-INSTITUTO DE SUELOS

INTA-CASTELAR

PUBLICACION DE NUEVAS CARTAS DE SUELOS ACTUALIZADAS/ FORMATO DIGITAL

Para todos los  que utilizan la información de las Cartas de Suelos para realizar sus investigaciones y planificación agropecuaria les  Comunicamos se han  publicado nuevas Cartas de Suelos actualizadas a las Normas de Reconocimiento y Clasificación:

Hoja 3960-1-ESTACION PILLAHUINCO

Hoja 3960-7-CENTRO URQUIZA

Hoja 3960-14-ORIENTE

Aproximadamente 480.000 Hectáreas en los Partidos de Coronel Pringles

y Coronel Dorrego, contaran con la información actualizada de los MAPAS DE SUELOS que tienen actualizada la base de imagen y la cartografía.

Link para acceder al mismo

http://anterior.inta.gov.ar/suelos/cartas/3960/Est_Pillahuinco/index.htm

AMBIENTES SALINOS Y ALCALINOS DE LA ARGENTINA: Recursos y aprovechamiento productivo

Libro editado por Edith Taleisnik y Raúl S. Lavado. 

La Argentina presenta el raro mérito de poseer una superficie total de suelos afectados por sales, que la ubica como el tercer país del mundo con áreas ocupadas con ellos. Otra característica es que los suelos afectados por halomorfismo se distribuyen por muy diversos ambientes y su origen es tanto natural, como inducidos por diversas actividades, productivas. Esta situación genera un problema de trascendencia económica y social creciente. Las áreas con estos suelos se encuentran en ambientes áridos y semiáridos no irrigados, donde se registran suelos muy salinos con vegetación adaptada; en esos mismos ambientes, pero bajo riego y con agricultura intensiva; también se encuentran grandes extensiones en ambientes húmedos, donde predominan suelos sódicos. A estos se suman las zonas húmedas o subhúmedas que han sufrido recientes procesos de alcalinización de suelos por riego complementario.

 

En el país se ha avanzado mucho, aunque muchas veces en forma inorgánica y con esfuerzos no sostenidos en el tiempo. Esto determina que en muchos aspectos predominen las dudas científicas y las incertidumbres tecnológicas. Esta realidad generó la reacción de un grupo de investigadores y técnicos, que llevó a principios de marzo de 2005 a la realización de un Taller, que fue realizado en las instalaciones de la Universidad Católica de Córdoba. Posteriormente se creó la Red Argentina de Salinidad y desde ese momento hasta el presente se ha avanzado mucho. En 2008 se editó el libro “La salinización de los suelos en la Argentina: su impacto en la producción agropecuaria”, de la Editorial de la Universidad Católica de Córdoba. Sus editores fueron los Dres. Edith Taleisnik, Karina  Grunberg y Guillermo Santa María. Hasta el presente, por otro lado,  se  llevaron a cabo cuatro reuniones RAS en distintas ciudades de nuestro país.

 

El presente volumen responde a dos objetivos centrales, por un lado poner al día los conocimientos locales, destacando los avances logrados y por otro lado, servir como base para dar un paso adelante y achicar la brecha que tenemos en el abordaje de la problemática de la salinidad y alcalinidad en la Argentina. Una primera sección se centra en los suelos, incluye conceptos sobre su génesis y caracterización y un análisis regional de la problemática con ejemplos locales de manejo. Otra sección toma el halomorfismo como determinante de la vegetación, la microflora y los cultivos, y comprende mecanismos fisiológicos y moleculares de tolerancia a la salinidad y alcalinidad, recursos forrajeros nativos, la influencia de la salinidad de napa salinas sobre especies nativas e introducidas y diversos aspectos del mejoramiento de plantas para tales ambientes. La sección final está destinada a mostrar estudios específicos, dentro de la problemática general. Mucha información, anteriormente dispersa, se ha sistematizado en cada una de las contribuciones. Con esta obra se hace público un amplio abanico de conocimientos sobre los ambientes salinos y alcalinos en la Argentina y contribuimos a difundir herramientas científicas y técnicas para su incorporación productiva y sustentable.

 

Los capítulos del presente libro han sido escritos por 86 autores, provenientes de muy diversas ramas de la ciencia y la tecnología. Entre ellos predominan docentes-investigadores universitarios, técnicos de INTA e investigadores del CONICET, que en su gran mayoría se desempeñan en institutos ubicados en Universidades, y también en el INTA. Se registran además autores de otros organismos públicos, de la actividad privada y del exterior. El libro fue editado por Editorial OGE y la Facultad de Cs. Agropecuarias, UCC, con el apoyo  financiero de los Ministerios de Ciencia y Tecnología y de Agricultura y Ganadería de la Provincia de Córdoba, el INTA y la Facultad de Agronomía de la UBA. También, muchos  autores compraron libros con anticipación,

 

El libro fue presentado al público el 8 de agosto pasado. En el día del Ing. Agrónomo y como parte de la conmemoración que llevó a cabo el Centro Argentino de Ing. Agrónomos (CADIA). Esta reunión se efectuó en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

Publicación FAO: Carbono Orgánico del Suelo

Carbono Orgánico del Suelo: El Potencial Oculto

La publicación fue lanzada en el Simposio Mundial sobre Carbono Orgánico del Suelo (GSOC), celebrado en la sede de la FAO (Roma, 21-23 de marzo de 2017). Proporciona una visión general a los tomadores de decisiones y los profesionales de los principales hechos científicos e información acerca de las deficiencias actuales de conocimientos y conocimientos sobre el carbono orgánico del suelo. Destaca cómo se puede implementar mejor información y buenas prácticas para apoyar la eliminación del hambre, la adaptación y la mitigación del cambio climático y el logro del desarrollo sostenible global.

Descarga aquí

http://www.fao.org/3/a-i6937e.pdf

Nuevo Libro “Sustentabilidad de los agrosistemas y uso de fertilizantes”

El libro analiza la situación de la agricultura y la ganadería y presenta tres desafíos para el futuro: responder al aumento de la población mundial, garantizar el incremento del nivel de vida de los individuos y las sociedades, y eliminar el hambre en el mundo. Los fertilizantes son una parte esencial e imprescindible de estos tres objetivos, aunque los suelos, basados en su fertilidad, siguen siendo la base de la producción de alimentos. Sin embargo, ante el aumento de la población mundial, la producción ejerce una gran presión sobre el medio ambiente. Los fertilizantes como cualquier insumo de uso humano, aún el más insignificante e inocuo, pueden poseer consecuencias indeseadas. Los efectos ambientales de su utilización se agregan a los causados por otras actividades humanas. Para armonizar el consumo de estos insumos en forma acorde con las necesidades de la producción, hay que estar alerta a los problemas colaterales que pueden originar. El desafío es coadyuvar a reducir los problemas ambientales existentes y no contribuir a la contaminación. Para ello existen técnicas agronómicas amigables desde el punto de vista ambiental.

Entre los autores del libro se encuentran docentes de la FAUBA, investigadores del sector privado y personal del INTA.

Se puede adquirir on line en:

http://www.agro.uba.ar/catalog/sustentabilidad-de-los-agrosistemas-y-uso-de-fertilizantes

 

Publicación FAO: Estado Mundial del Recurso Suelo. Resumen Técnico.

88cc3ddf-165e-4daf-81f1-c852eb729416_200Este es el primer informe sobre el estado mundial del recurso suelo. La evaluación debió hacerse hace mucho tiempo. El enfoque singular sobre el suelo tiene una base simple pero profunda. Bien manejado, el suelo permite la circulación de elementos químicos, agua y energía para el gran beneficio humano. Si el suelo se gestiona mal, es imposible imaginar un futuro optimista. Tomando este punto de vista, hemos enmarcado nuestra evaluación dentro de una perspectiva más amplia de la tierra, los ecosistemas y los procesos del sistema terrestre, que son el dominio de los tratados internacionales de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD), la Convención sobre la Diversidad Biológica (CBD) y la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC).

 

 

La presente evaluación ha sintetizado el conocimiento científico contenido en más de 2000 publicaciones científicas examinadas y revisadas. Al hacer esto, el GTIS ha llegado a algunas conclusiones inquietantes. Las trayectorias actuales en el estado del suelo tienen potencialmente consecuencias catastróficas que afectarán a millones de personas en algunas de las regiones más vulnerables durante las próximas décadas. Más importante aún, la comunidad mundial está actualmente mal preparada y equipada para proporcionar una respuesta adecuada. Leer el Informe completo, Disponible solo en inglés.