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Nuestro Suelo: Revista de divulgación de la AACS

El suelo es el recurso natural del que dependen muchos beneficios y servicios ecosistémicos para la humanidad. Para preservarlo, usarlo y recomponerlo hace falta conocerlo en el contexto de su ambiente y, además, saber cómo es afectado por las decisiones humanas.

La ciencia del suelo ha avanzado y está avanzando mucho, pero los conocimientos no siempre llegan fluidamente y a tiempo a quienes toman decisiones que pueden afectar al suelo y su funcionamiento. Es necesario que los resultados de las investigaciones estén accesibles a profesionales de distintas disciplinas, productores, planificadores, hacedores de políticas, etc. para que les ayude en el proceso de toma de decisiones para no producir efectos negativos en el suelo.

La Asociación Argentina de la Ciencia del Suelo tiene una larga historia en el fomento de la investigación científica y tecnológica sobre el suelo. La divulgación de los resultados se ha llevado a cabo a través de su revista científica (“Ciencia del Suelo”) y de los congresos, jornadas y reuniones que organiza. Sin embargo, es tiempo de que la información generada esté más disponible para los usuarios finales.

La revista en línea “Nuestro Suelo” tiene ese objetivo. A través de un formato ágil y fácilmente accesible se pretende poner a la mano de quienes puedan necesitarla, información que haya sido generada por nuestros asociados y otros investigadores.

Invitamos a leer “Nuestro Suelo” y, a todos aquellos que tengan información que consideren de utilidad para la protección y uso sustentable del suelo, que la publiquen en ella.

Guillermo A. Studdert, Presidente de la AACS

Leer revista Volumen 0 Dic 2018

¿SE PUEDE CUANTIFICAR LA MINERALIZACIÓN DE NITROGENO DE LOS SUELOS DE FORMA RAPIDA Y PRECISA?

Martínez, Juan Manuel1*; Duval, Matias1; Galantini, Juan Alberto2

 

1 Centro de Recursos Naturales Renovables de la Zona Semiárida (CERZOS), Departamento de Agronomía, Universidad Nacional del Sur (UNS) – CONICET;

2Comisión de Investigaciones Científicas (CIC)-CERZOS.

*Autor de contacto: jmmartinez@criba.edu.ar; San Andrés 800- Bahía Blanca, Buenos Aires, 0291-4595102.

 

 

Estimaciones de la recuperación del nitrógeno (N) aplicado a nivel mundial concuerdan en valores entre el 30 y 50%. Por esta razón, el diagnóstico de la necesidad de fertilizante nitrogenado debería contemplar tanto la disponibilidad de N mineral en el suelo como el que se mineralizaría durante la estación de crecimiento del cultivo. Para calcular el N disponible se puede recurrir a un análisis de suelo, sin embargo, para determinar la mineralización no se vislumbra un panorama tan claro. La mineralización de nitrógeno del suelo consiste en la transformación del N orgánico del suelo -no disponible para las plantas- hacia formas asimilables. La mayoría de las estimaciones del aporte de N por mineralización están basadas en incubaciones aeróbicas, con condiciones controladas por períodos prolongados. Esta metodología permite determinar la fracción del N del suelo que es susceptible de ser transformada a formas minerales, la cual se denomina N potencialmente mineralizable (Npm). Sin embargo, resulta impráctica para ser utilizada como análisis de rutina por cualquier laboratorio, debido a que estos se esfuerzan por un menor tiempo de respuesta y por el uso de procedimientos más rápidos.

Desde largo tiempo se han desarrollado diversos métodos químicos y biológicos para identificar el potencial de mineralización, los cuales han tenido diversos niveles de éxito. A modo general, la aceptación de un indicador de mineralización depende de su capacidad para predecir rutinariamente el Npm, por lo que reviste importancia la calibración de estos indicadores rápidos para cada tipo de suelo y región.

Otros autores evaluaron exitosamente la calidad del carbono del suelo en términos del grado de oxidación, mediante el uso de diferentes concentraciones de ácido sulfúrico (H2SO4). Teniendo en cuenta que el Npm es una fracción lábil pero del N orgánico, se hipotetizó que los suelos tratados con digestiones parciales mediante diluciones del H2SO4 podrían estimar el Npm de manera certera. De esta manera, una digestión con ácido diluido extraería la fracción más lábil del N orgánico, sin embargo, se desconoce cuál sería la concentración de ácido que optimice la extracción del N lábil. El objetivo fue evaluar mediante digestiones del suelo con diferentes concentraciones de H2SO4, su relación con el Npm para obtener un indicador de la mineralización potencial de rápido procedimiento y bajo costo.

 

Durante los años 2010, 2011 y 2012 se seleccionaron nueve lotes agrícolas bajo siembra directa destinados al cultivo de trigo (Triticum aestivum L.). Los sitios seleccionados se ubicaron en el sudoeste bonaerense, dentro de lo que comprende la región semiárida y subhúmeda (Figura 1).

Figura 1. Ubicación de los sitios muestreados dentro del sudoeste bonaerense.

 

Se tomaron muestras de suelo (0-20 cm) en pre siembra del cultivo. Algunas características de los sitios oscilaron entre: 23-54 g kg-1 de carbono orgánico total; 10-26 mg kg-1 de Pe; 6-7,6 de pH, y la textura que varió entre franca y franca-arenosa.

Se realizó una incubación aeróbica de largo plazo por un periodo de 21-27 semanas, para los suelos con texturas gruesas y finas, respectivamente. Luego, se utilizaron modelos matemáticos que estimaron el Npm mediante un software informático. Con respecto a la nueva metodología planteada, esta se basó principalmente en el método original de determinación del N total (Nt), donde se modificó la concentración del H2SO4 (0,1; 0,5; 1; 6; 12 y 24 mol L-1) que se utiliza para la digestión de las muestras. Además, otra modificación fue el tiempo y la temperatura de digestión, los cuales fueron 4 horas y 100° C, respectivamente. Los resultados se expresan como N digerido (Nd) en mg kg-1. El protocolo de trabajo sobre la metodología planteada se detalla en la Figura 2.

 

Figura 2. Protocolo de trabajo de la nueva metodología planteada.

 

Los valores de Npm con las incubaciones aeróbicas de largo plazo demostraron diferencias edafoclimáticas entre los sitios, con un valor promedio de 117,5 mg kg-1, un mínimo de 26,5 mg kg-1 y un máximo de 220,7 mg kg-1. Los resultados con la nueva metodología planteada variaron de acuerdo a la concentración de H2SO4 utilizada, es decir, los valores fueron incrementándose con el aumento de la concentración (Figura 3). En general, el valor promedio de Nd fue de 331,4 mg kg-1, con un mínimo de 137,9 mg kg-1 y un máximo de 503 mg kg-1 para las concentraciones de 0,1 y 24 mol L-1, respectivamente.

 

Figura 3. Valores de N digerido (Nd) obtenidos según la concentración de ácido sulfúrico utilizada.

 

Cuando se analizaron las relaciones entre cada concentración de H2SO4 y el Npm se observaron coeficientes de determinación variables. Sin embargo, la relación entre del Nd con la concentración 0,5 mol L-1 y el Npm obtuvo un ajuste con un coeficiente de determinación elevado (R2=0,90).

 

En síntesis, para suelos bajo similares condiciones edafoclimáticas la digestión parcial del suelo con H2SO4 0,5 mol L-1, podría utilizarse con precisión para predecir el Npm. Esta metodología permitiría optimizar la determinación del Npm en un corto plazo y a un bajo costo y podría ser aplicado como un procedimiento de rutina por cualquier laboratorio.

 

Trabajo original:

Martínez, JM, JA Galantini; ME Duval & FM López. 2016. Determinación del nitrógeno potencialmente mineralizable: una metodología simple y rápida. Actas XXV Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo. Rio Cuarto, Argentina. 175-176.

CACS 2018: Descarga de contribuciones

Se encuentran disponibles para su descarga en formato PDF las contribuciones enviadas por los investigadores y docentes de las ciencias del suelo al CACS 2018.
Debido al gran número de contribuciones, estas se encuentran separadas en archivos diferentes, separados por comisión. La compilación final de todos los trabajos con su número ISBN correspondiente será publicada en la página del Congreso en los próximos días.

Nuevo Libro Manejo y Conservación de Suelos. Con especial énfasis en situaciones argentinas.

Manejo y Conservación de Suelos.

Con especial énfasis en situaciones argentinas.

Editora Dra. Mabel E. Vázquez

Ed. AACS. 2017. 386 p.

Auspician INTA, FCAyF/UNLP, IPNI.

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Este libro abarca las principales temáticas relacionadas con el manejo y la conservación de los suelos, haciendo especial hincapié y dando ejemplos de situaciones de  Argentina. Comienza con una descripción general de  los principales procesos de degradación edáfica y su importancia areal. Posteriormente desarrolla los criterios empleados para llevar a cabo clasificaciones utilitarias de los suelos, necesarias para la planificación productiva predial.  Los siguientes capítulos tratan pormenorizadamente las causas, consecuencias y prácticas recomendadas para prevenir y/o controlar esos procesos (erosión eólica e hídrica, pérdida de materia orgánica, halo-hidromorfismo, problemáticas físicas, acidez y acidificación antrópica, contaminación, perjuicios asociadas a algunas producciones intensivas). La obra finaliza con el desarrollo de las normativas vigentes en los diferentes estamentos políticos nacionales. Está destinada a alumnos de carreras relacionadas con la producción agropecuaria y la conservación de los recursos naturales, así como a productores y técnicos del  sector.

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Nuevo Editor Revista Ciencia del Suelo

El Dr. Fernando Salvagiotti ha dejado de ser el Editor Principal de la revista y lo reemplaza el Dr. Alejandro O. Costantini. Si bien este cambio coincide con la renovación de la Comisión Directiva de la Asociación, Fernando ya había manifestado tiempo atrás su deseo de dejar la función por cuestiones de índole laboral y porque está convencido de la necesidad de recambio en este tipo de tareas. El empeño, la eficiencia, la dedicación y el sentido de pertenencia puestos de manifiesto por Fernando en los 7 años en que se desempeñó como Editor, han sido más que remarcable y llevaron a Ciencia del Suelo a una posición de reconocimiento muy importante. La AACS está profundamente agradecida por la labor realizada por él y por el equipo de Editores Asociado y la Editora Técnica, Dra. Helena Rimski-Korsakov, que lo acompañaron.

 

Queremos también agradecer a Alejandro por haber aceptado el desafío de continuar con la tarea de ser el Editor Principal y a Helena por aceptar seguir acompañando en la tarea de Editora Técnica. Seguiremos apostando por continuar teniendo una revista científica de alta calidad y reconocimiento buscando progresar en los aspectos que la hagan más visible y reconocible.

 

Invitamos a todos los científicos de la ciencia del suelo a que publiquen en Ciencia del Suelo. Es necesario que nuestras investigaciones sean puestas a disposición de la comunidad científica y con ello contribuir al mejoramiento del conocimiento de nuestros suelos para poder protegerlos, conservarlos y recuperarlos. Además, con el esfuerzo de todos haremos que nuestra revista llegue a los estándares que todos deseamos y necesitamos para poder cumplir con nuestros objetivos.

 

Un abrazo y el deseo del mayor de los éxitos a Alejandro y el Equipo Editorial que lo acompañe.

 

Dres. Guillermo A. Studdert y Diego J. Cosentino

Presidencia AACS

RELACIONES ENTRE LA PRODUCCIÓN AGRÍCOLA-GANADERA Y LOS SERVICIOS ECOSISTÉMICOS ASOCIADOS AL CARBONO ORGÁNICO DEL SUELO

Villarino, Sebastián H.1,2,*; Studdert, Guillermo A.2; Laterra, Pedro1,3

1Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).2 Unidad Integrada Balcarce, Facultad de Ciencias Agrarias (UNMdP) – Estación Experimental Agropecuaria Balcarce (INTA). 3 Fundación Bariloche. * sebavillarino@gmail.com

 

Las sociedades demandan alimentos y fibras, y su producción requiere inexorablemente de la transformación de los ecosistemas naturales en agro-ecosistemas. En esta transformación se gana y se pierde. Se gana producción agrícola-ganadera y se pierden servicios ecosistémicos (SE). Esto último significa que los ecosistemas tienen menor capacidad de regular procesos importantes para el bienestar social, como la regulación hídrica y climática, el ciclado de nutrientes, la resistencia a la erosión del suelo. El carbono orgánico del suelo (COS) tiene un rol fundamental sobre la provisión de SE y, por lo tanto, en este trabajo se lo utilizó para estimar la provisión de los SE mencionados. La cantidad producida en un agro-ecosistema y la pérdida asociada de SE no serán iguales en todos los ambientes. Por lo tanto, el objetivo de este estudio fue evaluar el efecto que tuvo la expansión agrícola en ambientes contrastantes de la Argentina, como lo son las subregiones de la Región Pampeana y el Chaco Semiárido (Tabla 1), sobre la producción agrícola-ganadera y la provisión de SE. El estudio comprendió 161 departamentos correspondientes a siete subregiones de Argentina: Pampa Austral Este, Pampa Austral Oeste, Pampa Central, Pampa Deprimida, Pampa Ondulada y el Chaco Semiárido (Figura. 1)

Como era esperable, al disminuir la cobertura natural (y su consecuente aumento de superficie con agro-ecosistemas) la producción agrícola-ganadera aumenta (Figura 2d) y la provisión de SE disminuye (Figura 2b). Las subregiones no se diferenciaron claramente en su nivel de producción (Figura 2d). Sin embargo, sí se encontraron diferentes relaciones entre el COS y la provisión de SE (Figura 2a) según la subregión analizada. En el Chaco Semiárido se observó la mayor sensibilidad en la provisión de SE a los cambios en el COS (Figura 2a). Esto indica que esta subregión contiene un ambiente frágil, donde pequeños cambios en el COS producen grandes cambios en la provisión de SE. Lo contrario se observó en la Pampa Austral Este, que presentó la menor sensibilidad en la provisión de SE a los cambios en el COS. Es probable que este comportamiento esté relacionado a que los suelos del Chaco Semiárido tienen una textura más gruesa (Tabla 1) y menores contenidos de COS que los suelos de la Pampa Austral Este. Por lo tanto, ese bajo contenido de COS en el Chaco Semiárido, cumple un rol fundamental en la provisión de SE. Si bien el COS en la Pampa Austral Este también es fundamental para proveer SE, en esta subregión se puede disminuir los contenidos en un rango mayor que en el Chaco Semiárido sin comprometer la funcionalidad del suelo.

La relación entre la provisión de SE y la producción agrícola-ganadera mostró que la pérdida marginal de SE disminuye a medida que aumenta la producción, y hasta podría transformarse en una ganancia en altos niveles de producción, como se observó principalmente en la Pampa Central y en la Pampa Deprimida (Figura 2c). La producción agrícola-ganadera puede aumentar debido a un aumento en la superficie cultivada o a un aumento en la productividad por superficie. Hasta la década de 1990, los aumentos de la producción en la Región Pampeana, eran principalmente debidos a la expansión de cultivos y pasturas cultivadas sobre pastizales. Luego, debido a los cambios tecnológicos, la producción fue aumentando principalmente debido a un aumento en la productividad. Las grandes caídas iniciales podrían estar asociadas a esta primera fase de expansión agrícola (Figura 2c) donde los rendimientos por hectárea eran bajos. La menor caída posterior podría deberse a que aumentaron los rendimientos unitarios de los cultivos y, consecuentemente, se habrían incrementado las devoluciones de C al suelo. El COS se asocia positivamente con los aportes de C al suelo y, por lo tanto, aumentar los rendimientos en tierras cultivadas puede incrementar el COS. Estas situaciones serían muy deseables debido a que se ganaría en producción y en provisión de SE.

 

Figura 1: Subregiones de la Argentina incluidas en el estudio.

 

Figura 2: Relaciones entre la provisión de servicios ecosistémicos (SE) con el porcentaje de carbono orgánico del suelo (COS) (a), el porcentaje de cobertura natural (b) y la producción agrícola-ganadera (c), y relación entre la producción agrícola-ganadera con el porcentaje de cobertura natural (d). Los cuadrados, triángulos y círculos corresponden a los años 1960, 1988 y 2006, respectivamente, para la Región Pampeana, y a los años 1976, 1996 y 2010, respectivamente, para el Chaco Semiárido. La línea negra completa (d) corresponde al modelo ajustado para todas las subregiones.

 

Tabla 1: Variables descriptoras del clima y de la textura del suelo de las subregiones estudiadas.

Subregión TAM PAM ETP Distribución del tamaño de partícula (g kg-1)
(°C) (mm) (mm) Arcilla Limo Arena
Chaco Semiárido 21 756 1101 118 374 508
Pampa Austral – E 14 912 738 294 307 399
Pampa Austral – O 14 766 739 266 380 354
Pampa Central 16 904 811 149 273 578
Pampa Deprimida 15 980 776 215 330 455
Pampa Ondulada 17 1010 873 242 632 126

TAM: temperatura anual media; PAM: precipitación anual media; ETP: evapotranspiración potencial anual media; E: este; O: oeste. Fuentes: Bianchi & Cravero, (2010); INTA, (1990).

 

Trabajo original:

Villarino, SH; GA Studdert; P Laterra. 2018. Relaciones funcionales entre servicios ecosistémicos asociados al carbono orgánico del suelo y la producción agrícola-ganadera. En: Actas del XXVI Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo. San Miguel de Tucumán 15 al 18 de mayo de 2018. Pág. 1428-1433.

 

 

 

RAÍCES DE CULTIVOS DE COBERTURA. CANTIDAD, DISTRIBUCIÓN E INFLUENCIA SOBRE EL N MINERAL

Juan Agustín Oderiz 1 ; Mauricio Gastón Uhaldegaray1 ; Ileana Frasier1 *; Alberto Raúl Quiroga1-2; Nilda Amiotti3-4 & Pablo Zalba3

EEA INTA Anguil 2. Facultad de Agronomía, UNLPam 3. Departamento de Agronomía, Universidad Nacional del Sur, Bahía Blanca, Argentina 4. CERZOS, CONICET * Autor de contacto: frasier.ileana@inta.gob.ar

 

Las raíces cumplen un rol fundamental en el anclaje y la absorción de agua y nutrientes condicionando la productividad de los cultivos. Sin embargo, las raíces también representan un aporte de residuos que estimula la actividad biológica del suelo, la transformación de nutrientes y la agregación contribuyendo en mayor proporción en la formación de materia orgánica del suelo que la biomasa aérea de los cultivos. Estos aspectos ponen en evidencia la importancia de cuantificar la contribución de las raíces en los sistemas de producción dirigiendo la mirada hacia los procesos que ocurren dentro del suelo, y no solo, hacia la productividad aérea de los cultivos. El Grupo de Suelos y Gestión del Agua de INTA Anguil, realizó una experiencia dentro de la Estación Experimental “Guillermo Covas” donde se valoró la contribución en raíces de cultivos de cobertura (vicia, centeno, centeno+60N, vicia-centeno) en rotaciones con maíz para silo en dos suelos de textura contrastante: franca y arenosa. Estos ensayos de larga duración, que fueron instalados en el año 2010, contribuyen a dar respuesta a posibles problemáticas emergentes de la intensificación ganadera basada en la cosecha mecánica de forraje donde el sistema busca maximizar la eficiencia de uso del mismo acentuando el balance negativo de materia orgánica, incrementando la tasa de extracción de nutrientes que se deposita en zonas puntuales incrementado el riesgo de contaminación. En dichos ensayos se evaluó, por un lado, la cantidad y distribución de raíces de centeno y vicia como cultivos de cobertura, y por el otro, el aporte de N de raíces en el perfil y su impacto sobre la disponibilidad de N-nitratos en el suelo. Los resultados fueron publicados recientemente en la revista Ciencia del Suelo (2017) y muestran que la abundancia de raíces hasta el metro de profundidad estuvo condicionada por el tipo de suelo y la especie utilizada como cultivo de cobertura. Incluir cultivos de cobertura en la rotación aportó un plus extra de raíces al sistema manteniendo una rizósfera activa y continua durante todo el año con valores de materia seca de raíces de 3165 y 4459 kg/ha para vicia y centeno hasta el metro de profundidad. Mantener el suelo en barbecho invernal sin cultivo resultó en un remanente promedio de raíces de 534 y 829 kg/ha para el suelo arenoso y franco respectivamente, poniendo en evidencia un mayor “efecto protector” del suelo más fino sobre la descomposición de los residuos de raíces remanentes de maíz en el suelo. En términos de la productividad aérea, el centeno generó mayor biomasa respondiendo al aporte de N por fertilización con urea y a la calidad de suelo, siendo su productividad aérea superior a la de la vicia en ambos tipos de suelo (Tabla 1). La relación entre la biomasa de raíces y la biomasa aérea ha sido utilizada como un indicador de cambios en la partición de fotoasimilados a estos órganos resultando dependiente de la especie y el ambiente en el cual se desarrolla. Los resultados de la experiencia indicaron que la vicia, que presenta un sistema radicular de tipo pivotante, presentó valores de este índice cercanos a 1 indicando que la biomasa de raíces fue equivalente a la producción de biomasa aérea. En cambio, el centeno, que se caracteriza por un sistema radicular en cabellera y resulta ser más dependiente de la calidad de sitio (principalmente nitrógeno y agua), presentó un índice inferior a 1 y con un amplio rango de variación. El patrón de distribución de raíces en el perfil también fue influenciado por la textura del suelo, arquitectura del sistema radical y disponibilidad de N (Figura 1). El centeno mostró una mayor estratificación de raíces en el suelo más arenoso respondiendo además a la disponibilidad de nitrógeno, mientras que la vicia, contribuyó con raíces en profundidad. El N contenido en biomasa de raíces varió entre 50 y 75 kg N ha-1 e influencio positivamente la disponibilidad de nitratos en el suelo.

Tabla 1. Biomasa de raíces totales (BRT) de cultivos de cobertura hasta el metro de profundidad del perfil, biomasa aérea (BA) y la relación entre ambas variables (BRT/BA). Los tratamientos fueron: testigo sin CC (T), centeno (C), centeno +60N (C+N), vicia (V) y consociación vicia-centeno (VC).

 

 

 

 

 

 

 

Figura 1. Distribución de raíces de cultivos de cobertura hasta el metro de profundidad para suelos de textura arenosa (a) y franca (b). Los tratamientos fueron: testigo sin CC (T), centeno (C), centeno +60N (C+N), vicia (V) y consociación vicia-centeno (VC). Las letras indican diferencias significativas entre tratamientos para cada profundidad de suelo (P<0,05).

 

Foto1: Ensayo de larga duración dentro de la EEA “Guillermo Covas”, INTA Anguil.

Foto 2: Cereal de invierno que puede contribuir con un equivalente de 10 a 15 km de raíces por metro cuadrado.

 

Trabajo original:

Oderiz, JA; MG Uhaldegaray; I Frasier; AR Quiroga; N Amiotti & P Zalba . 2017. Raíces de cultivos de cobertura. cantidad, distribución e influencia sobre el n mineral. Cienc. del suelo 35(2): 249-258.

 

EXTRACCIÓN DE NUTRIENTES BÁSICOS POR LA AGRICULTURA EXTENSIVA BONAERENSE.

 

Presutti Miriam E1

1Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales, Universidad Nacional de La Plata. Av. 60 y 119. (1900) La Plata. Argentina. presutti@agro.unlp.edu.ar

 

La intensa actividad agropecuaria en el área templada de Argentina es responsable de la extracción de los principales nutrientes de los suelos más fértiles del país provocando una creciente acidificación. Este proceso ocasiona desbalances entre las bases provocando problemas nutricionales, fundamentalmente en aquellos suelos que genéticamente poseen bajo contenido de nutrientes básicos.

El aumento en la producción de granos en las últimas décadas, no fue acompañado en la mayoría de los casos, con rotación de cultivos ni una adecuada nutrición de los mismos ocasionando un deterioro físico, químico y biológico del suelo a expensas de consumir los nutrientes almacenados en el suelo. Los nutrientes Ca+2, K+1 y Mg+2, en ese orden de prioridad, han comenzado a ser limitantes debido a la exportación de bases por la producción agropecuaria sin reposición. Este proceso de acidificación se agrava en áreas donde los suelos tienen genéticamente baja disponibilidad cálcica y/o magnésica, como en el NO y Centro de la provincia. Otras causas de la acidificación de los suelos en áreas templadas, son el aumento en la aplicación de fertilizantes nitrogenados, la acumulación de materia orgánica en superficie por la difusión de la siembra directa y las pérdidas de nutrientes por lixiviación y erosión. En el ámbito templado la necesidad de corrección de la acidez se relaciona fundamentalmente con aspectos nutricionales ligados a las bases, Ca+2, Mg+2 y K+1, más que con el pH del suelo.

Se analizaron las estimaciones agrícolas elaboradas por el Ministerio de Agroindustria de la Nación, que consigna datos sobre superficie cosechada (ha), producción (t) y rendimiento (kg ha-1), en cada partido de la provincia de Buenos Aires durante 47 campañas, desde 1969/70 hasta 2015/16 para los cuatro cultivos principales: trigo, maíz, soja y girasol. Se calcularon los rendimientos promedios en cada década para cada cultivo y en cada partido de la provincia. Los datos de extracción de nutrientes en kg ha-1 fueron calculados utilizando la planilla Cálculo de requerimientos nutricionales del IPNI, con una humedad de grano del 14%. Los mapas fueron generados sumando la extracción de cada nutriente por los cuatro cultivos. Para el cálculo de la extracción total de cada nutriente (t), se consideró la superficie cosechada en cada cultivo.

La extracción total de nutrientes se incrementó exponencialmente a lo largo de las campañas (Tabla 1), debido al creciente aumento de la superficie sembrada destacándose la importante participación de la soja, que pasó de miles a millones de hectáreas a lo largo del periodo analizado. Aunque los rendimientos aumentaron en menor medida, éste fue el cultivo que más nutrientes básicos extrajo por tonelada de grano.

Los resultados indicaron que se extrajeron 9,36 millones de t de nutrientes básicos, en las 47 campañas por los cuatro cultivos, correspondiendo un 10% al Ca+2, 21% al Mg+2 y 69% para el K+1. Similar proporción se observó en cada década, aunque los valores absolutos se fueron incrementando; en la primera década se extrajo el 5,6% de ese total, mientras que en la última (período de 7 años) la misma representó el 36,6%, esto se explica por el aumento en los rendimientos y en mayor medida por la expansión de la superficie sembrada

 

 

Tabla 1: Extracción (t) de los cationes básicos provocada por los principales cultivos en las 47 campañas agrícolas en toda la provincia de Buenos Aires.

 

Cultivo

 

Extracción Total Ca

(t)

Extracción Total Mg

(t)

Extracción Total K

(t)

1969/1979
Trigo 15.867 93.695 151.617
Soja 2.834 3.280 18.533
Maíz 6.722 49.810 127.810
Girasol 7.471 15.631 37.339
Subtotal 1 32.894 162.416 335.299
1979/1989
Trigo 23.268 144.098 229.034
Soja 38.420 43.637 249.049
Maíz 7.366 55.362 139.723
Girasol 18.670 38.763 78.695
Subtotal 2 87.724 281.860 696.501
1989/1999
Trigo 26.988 164.417 257.330
Soja 75.948 86.437 479.954
Maíz 9.567 72.960 183.387
Girasol 32.270 76.856 137.645
Subtotal 3 144.772 400.670 1.058.316
1999/2009
Trigo 30.217 181.319 292.816
Soja 211.604 246.386 1.334.271
Maíz 9.539 72.479 181.904
Girasol 22.346 52.019 93.647
Subtotal 4 273.706 552.203 1.902.637
2009/2016
Trigo 16.384 98.717 156.605
Soja 323.768 378.793 2.051.277
Maíz 10.858 82.294 208.208
Girasol 15.168 31.872 57.664
Subtotal 5 366.178 591.677 2.473.754
TOTAL (t) 905.274 1.988.826 6.466.508
TOTAL (t)                                                                          9.360.608

La soja, extrajo 72% del Ca+2, 64% del K+1 y el 38% del Mg+2 del total extraído. Las mayores tasas de extracción para los tres nutrientes se produjeron en los partidos del norte de la provincia, donde se contabilizaron valores medios de más de 50 kg ha-1 de Ca+2, 140 de Mg+2 y 440 de K+1 en 47 campañas (Figura 1). Estos valores fueron calculados a partir de los promedios de los rendimientos obtenidos en cada década, por lo que es esperable llegar a valores más altos en campañas y sitios puntuales.

Conclusiones

Los cuatro cultivos estudiados incrementaron progresivamente sus rendimientos, siendo la soja la que lo hizo en menor medida. Este efecto fue compensado por la mayor superficie sembrada la que se incrementó exponencialmente ocasionando las mayores extracciones de nutrientes. El cultivo de soja extrajo durante todo el período analizado el 59% del total de los nutrientes básicos, seguido por el trigo con el 20%, maíz con 13 % y girasol con el 8%.

 

Figura 1. Extracción total en kg ha-1 de Ca+2 Mg+2 y K+ producida por los cuatro cultivos en las 47 campañas

 

Trabajo original:

Presutti Miriam E. 2018 Susceptibilidad a la acidificación edáfica por extracción de nutrientes básicos por la agricultura extensiva bonaerense. En Actas del XXVI Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo. San Miguel de Tucumán 15 al 18 de mayo de 2018. Pág. 674-679